
De todo lo que se mueve en una casa, los electrodomésticos son lo que más rotura nos genera cuando no se preparan bien. Una lavadora que viaja con el tambor suelto, una nevera tumbada de cualquier manera o una tele dentro de una bolsa de basura. Lo hemos visto demasiadas veces.
Tras más de 30 años haciendo mudanzas en Collado Villalba y toda la Comunidad de Madrid, hemos aprendido que casi todos los daños se evitan con dos cosas: tiempo y unos pocos materiales. Aquí te contamos, aparato por aparato, cómo preparar y embalar cada uno para que llegue intacto.
La nevera es el electrodoméstico que más se planifica con antelación. No por el embalaje, sino por la descongelación. Si la mueves con agua dentro o congelada, acabas con charcos en el camión y olores difíciles de quitar.
Desenchúfala con un día completo de margen, mínimo 24 horas. Vacíala del todo y deja las puertas abiertas para que el hielo se derrita por completo.
El día del traslado, sujeta las puertas con cinta de embalar ancha o con una cuerda elástica para que no se abran de golpe al cargarla. Protege las esquinas y los laterales con mantas.
Regla de oro: la nevera viaja de pie. Tumbarla puede desplazar el aceite del compresor hacia el circuito de refrigeración. Si por espacio no hay más remedio que inclinarla, al llegar déjala reposar en vertical entre 4 y 24 horas antes de enchufarla. Conectarla recién tumbada es la causa número uno de averías de compresor en mudanzas.
Estos dos aparatos comparten un punto crítico que mucha gente desconoce: el tambor. Por dentro va suspendido sobre muelles para amortiguar el centrifugado. Si lo mueves sin inmovilizarlo, ese tambor rebota durante todo el trayecto y puede dañar los amortiguadores o la cuba.
Cierra la llave de paso y desconecta la manguera de entrada. Queda siempre agua dentro, así que ten un cubo y un paño a mano.
Toda lavadora viene de fábrica con unos pernos o tornillos de transporte (suelen ser 3 o 4) en la parte trasera. Sirven para bloquear el tambor y dejarlo fijo. Cuando instalaste la máquina los quitaste y, con suerte, los guardaste en un cajón.
Antes de mover la lavadora, vuelve a colocarlos. Si no los encuentras, se compran en el servicio técnico de la marca por unos pocos euros, y siempre saldrá más barato que reparar los amortiguadores. Este es justo el tipo de trabajo donde un equipo de mudanzas profesionales en Madrid marca la diferencia, porque sabemos qué fijar en cada modelo antes de cargarlo.
El riesgo de no usarlos: mover una lavadora sin los tornillos de transporte es la avería más cara y más habitual de una mudanza. El tambor golpea contra la cuba en cada bache y puede partir los amortiguadores, doblar el eje o romper los muelles. Y casi ninguna garantía cubre un daño por transporte sin bloqueo. No te saltes este paso.
Recoge el cable de corriente y la manguera y fíjalos al cuerpo del aparato con cinta o una brida. Sueltos se enganchan, se pisan y se arrancan. Protege las esquinas con mantas y, si tienes la caja original, mejor aún. El lavavajillas se prepara igual: tornillos si los lleva, agua fuera y cableado recogido.
Las pantallas planas parecen resistentes, pero el panel es frágil y la presión lo agrieta con facilidad. Un golpe que ni notarías en un mueble puede dejar la tele inservible.
Si guardaste la caja original con sus protecciones de poliexpán, úsala. Está diseñada milimétricamente para ese modelo y reparte la presión donde debe. Es, con diferencia, la protección más segura.
Cuando no hay caja, montamos una protección por capas. Funciona muy bien:
Importante: la tele se transporta siempre en vertical, nunca tumbada. Apoyada en plano, su propio peso ejerce presión sobre el panel y aparecen manchas o grietas internas. Cárgala de canto y sujétala bien para que no se mueva durante el trayecto.
Microondas, batidora, cafetera, tostadora, aspiradora. Aquí el enemigo no es la rotura, sino el caos. Llegas a casa nueva y no sabes qué cable es de qué aparato.
Marca cada caja por fuera con la estancia de destino. En la cocina nueva se nota mucho.
Si viajó de pie todo el trayecto, con 2 o 3 horas suele bastar. Si en algún momento se inclinó o tuvo que ir tumbada, déjala en vertical entre 4 y 24 horas antes de conectarla. Así el aceite del compresor vuelve a su sitio y evitas dañar el sistema de refrigeración.
No la muevas sin bloquear el tambor. Pídelos en el servicio técnico oficial de tu marca indicando el modelo; cuestan pocos euros y suelen ser fáciles de conseguir. Si necesitas mover la máquina ya, contrata a profesionales con experiencia, que sabrán inmovilizarla y manejarla minimizando el riesgo. Es siempre más barato que reparar los amortiguadores.
No es recomendable, por mucho acolchado que pongas. Las pantallas planas LCD, LED y OLED no están diseñadas para soportar presión sobre el plano del panel: tumbada, su propio peso puede provocar grietas internas o manchas que no se ven hasta que la enciendes. Transpórtala siempre de canto y bien sujeta.
Con un poco de previsión, mover electrodomésticos deja de dar miedo. Descongela a tiempo, no olvides los tornillos del tambor y carga neveras y pantallas en vertical. Y si prefieres no jugártela con los aparatos más caros de la casa, en Mudanzas Ramírez los preparamos, embalamos y trasladamos a diario por toda la Comunidad de Madrid. Dinos qué necesitas y te ayudamos.